Perduró en lo inevitable

Extraño los instantes

Que surmergida en tu piel

Me olvidé de mi,

Extraño los veranos de enero

Y tus caricias a mis penas

Extraño tu forma de ver la vida

Tu caminar libre

Sin miedo a ser,

Tus pasos

Que alguna vez marcaron mi ritmo

Hoy, vas al compás de alguien mas

Y a mi lado

Solo caben tus recuerdos,

La ironia de aún olvidarme de mi

Sumergida en tu piel,

Y mi ciudad

Que ya no es hogar

Si no estás

Cuando regreso

Y me quedo en tus ojos

Cuando en aquel momento

Te confesaste amándome,

Y me quedo en aquel instante

Que me sostuviste las manos

Y con una sonrisa,

Aprendí a volar,

Caí en tu pecho y

Supe que ya no dolia

Existo porque te recuerdo

Existo porque me quisiste

Existo porque te recuerdo,

Me deshice en tu boca

Resbalando en tu cintura

Y me descubrí real ante tus ojos,

Colocaste tus huesos

En mi espalda desnuda

Abrazaste todos mis huecos

Esos que solos tu sabías hábitar,

Y al final del dia

Me encontraba en tu cama

En tus sábanas,

Y bajo ellas me veía real

Tan real como aquella despedida,

Que siempre,

Nos encontraba amándonos,

Como cuando corrí lejos de mi pasado

Con la certeza

De tenerte entre mis dedos,

Y tu contemplaste mis palabras

Abrazaste cada parte que te amaba,

Con la seguridad de quién sabe

Que ah logrado lo querido,

Destrozaste mis recuerdos

Y te fuiste con la misma delicadeza

Con la que habías llegado,

Como aquel capricho ya cumplido,

Como un chiste ya pasado,

Como tu risa frente a mis penas,

Te fuiste queriendo ser todo,

Y dejándome con la condena

De quererte, aun sabiendo,

Que tu amor,

Fue un beso a destiempo,

Una herida que esperabas que cubriera,

Nuestro importuno de nunca encontrarnos,

Y este capricho mio de buscarte donde ya no estás.

Las estrellas en tu pelo

Y si no puedo hacerte sonreír

Ni quitar todo mal que te aquieta

Pondría las cartas en mis manos

Y las barajaria a tu favor

Que la luna esta de suerte

Por qué hoy la miras tú

Y en tus ojos

Se ve más

Que en el mismisimo espacio,

En tu mirada alumbra el sol

Y el amanecer navega por tu sonrisa

Y se esconde en el hueco más bello que vi,

Y sé que no ves todo eso

Cuando miras al espejo

Pero solo un segundo te bastaría

Para comprender lo que digo

Si te concediera mis ojos

Para que puedas mirarte

Y perdón si no se calmar ese dolor

Pero te quitaría la ropa,

Y lameria cada una de tus heridas

Hasta que el escozor

Fuera tan minusculo

Como una lágrima en tu mejilla,

Hasta que sepas

Que aunque te hayas roto

Una y mil veces,

Siempre

Estuviste entera.

Un pasado que se cuela entre mis dedos

Hoy te vi

En una fotografía

Paseaste por mis recuerdos

Y me hundí en tu mirada

Yo que contigo

Aprendí sobre amar

Hoy en mi presente

Me enseñaste a cómo olvidar

Tengo la sonrisa intacta

Tu olor aún en mi cuello

Y el color de tus ojos

Esos que estallaban en mil colores

Cada vez que me veías

Hasta que mis labios

Dejaron de nombrarte

Y ese color avellana

Se fundió en oscuridad

Amaste hasta dónde pudiste

Hasta que el dolor

Te desgarro hacia adentro

Entre nuestras espaldas

Habitaba un hueco interminable

De futuros

Que ya no nos prometían juntas

Y te vi marchar

Buscando de nuevo

Quien incendiara el arcoiris

En tu mirada.

El dia es de los cobardes, y yo le esquivo a la noche.

La madrugada me acecha, me confiesa unas verdades, y me recuerda de quien tanto huí, no quiero parecerme a la sombra en la pared ni ser la persona que no quieres ver.

No me hagas confesarte mis demonios, no me hagas mostrarte mis verdades, entre lágrimas te suplique. No quiero que veas que el espejo ya no miente y mi voz no quiere hacerse escuchar, que en el reflejo ya no hábito, y que a mi piel hace tiempo la olvide.

Que grito para acallar mi ruido, ese ruido que no quiero que oigas porque espanta hasta los más valientes, por qué si de ser egoísta se trata, prefiero serlo por vos.

Sos el poema que nunca te di

Me invade una tristeza incapaz de remediar, un rencor que no me deja olvidar. Miro el hueco entre la ventana y la cortina parece que el sol quiere asomarse, parece que afuera pasan los días y los meses, dicen que se acerca el invierno, pero yo estoy anclada a un octubre que no abandona. El frio se siente, y parece que hay algo de vida por dónde respiro, se me acerca el invierno abuela y no te tengo al lado mío.

El adiós que nunca me dijiste

Creí que no había peor distancia que la de no tenerte, pero ahora que me han dicho que te has ido, la distancia se me ha quedado corta.

Ahora que otros mares nos separan, que te rigen otros sueños.

Ahora que he pasado a tu ayer, lejos del presente e inexistente en un futuro

Ahora que tu boca ya no me nombra y extrañas otros brazos, me a dado por pensarte, y escribo para poder olvidarte.

La distancia se me ha quedado corta y no hay palabra para expresar tal destierro brutal.

El tiempo no sabe de olvidos

El tiempo se ha extinguido en mis manos, como cigarro a consumirse. He perdido la noción del tiempo y me he perdido con noción en el tiempo, como barco de paso, y tren sin vagón. Escapando de puntillas de pies he retrocedido más que avanzado. Mi vida se ha consumido con cada sentencia de soledad y me he preguntado si ha valido la pena llegar hasta acá. Escapando de viejas excusas me invento unas nuevas para olvidarme de vos.

4:50 a.m

Puede que huya más veces de las que me quede

Puede que no sepa dónde pertenecer

que el hogar es mi cuerpo

Pero ya no hábito en el

Puede que he mutado hacia otras pieles

Con la valija a medio hacer

Escapando del espejo que refleja mi ser

Cuántos silencios ahogados en las paredes

Cuántas madrugadas esperando verte volver.